La implementación exitosa de un sistema JIT depende en gran medida de la fiabilidad de los equipos. En este contexto, el Mantenimiento Productivo Total (TPM) tiene por objeto proporcionar un enfoque global a esta cuestión con el fin de maximizar la eficiencia operativa de los medios productivos a lo largo de toda su vida útil.
La aplicación de TPM a la mejora de la fiabilidad de los medios se basa en dos elementos clave:
- Medios productivos (máquinas): se busca maximizar la eficiencia de toda la maquinaria, instalaciones y procesos utilizados por la reducción o eliminación de pérdidas (fallos, micro-paradas, los defectos de calidad, tiempo de cambio de serie, etc.)
- Operadores: mayor implicación y participación de los operadores en las decisiones y en la responsabilidad sobre los equipos. Se busca implicar a los operarios en la identificación y eliminación de las deficiencias en los equipos, la mejora de las condiciones de trabajo y la seguridad, así como una mejor formación y capacitación.
El objetivo final de cada proyecto TPM es una reducción radical en los indicadores de las averías, accidentes y problemas de equipo. Obtenidos los resultados a corto plazo, se empieza a desarrollar una dinámica de mejora sostenida de las instalaciones que promuevan el mantenimiento autónomo, es decir, la autonomía en la gestión por parte de los operarios de la limpieza, lubricación e inspección de su equipo básico, para liberar recursos del departamento de mantenimiento, que puede dedicarse en mayor medida a tareas de mayor valor añadido como mantenimiento preventivo o predictivo.
Para garantizar la plena participación de la organización y el compromiso con los objetivos, se busca desarrollar las habilidades de los empleados a través de actividades de formación y de formación diseñados específicamente para el programa.





